Atravesando muros.

Evelin y Angel residen actualmente en Lima, Perú. Tienen 24 años de casados y dos hijos, Evangelina y Angel Eduardo, quienes son su mayor proyecto y alegría.
Se han capacitado en consejería matrimonial y formación para parejas, desempeñándose como líderes de grupos matrimoniales en su iglesia local. Juntos, dedican su tiempo a brindar herramientas y acompañamiento a otros esposos, dando testimonio de que el matrimonio puede ser restaurado cuando se deja de actuar por impulso y se empieza a vivir por elección.
Reseña del libro.
¿Sientes que las grietas en tu relación o en tu vida personal son el final del camino? A veces, los muros más difíciles de derribar no están afuera; están construidos dentro del corazón.
En Atravesando Muros, Angel y Evelin te abren las puertas de su propia historia. Lo que comenzó como una simple noche de fiesta se convirtió en el espejo de su pasado, obligándolos a mirar de frente aquellos "muros" invisibles que amenazaban con destruirlos: el orgullo, el aislamiento, la falta de amor propio y las heridas profundas que arrastraban desde hacía años.
Ver su vida y su hogar restaurados hoy parece un milagro inexplicable, pero el verdadero misterio —y el mayor aprendizaje— se encuentra en el proceso que Dios utilizó para traerlos de vuelta.
En este libro descubrirás:
Cómo identificar los muros invisibles: Esos obstáculos internos (orgullo, raíces de amargura, ausencias) que sabotean tu felicidad y tu matrimonio.
El poder de la reconstrucción personal: Por qué para levantar un matrimonio fortalecido, primero es necesario sanar y reconstruirse individualmente de la mano del Creador.
El secreto de los regresos bendecidos: Una guía inspiracional que te demostrará que las crisis no son para retroceder, sino la plataforma perfecta para impulsar hacia el futuro.
Herramientas de fe: Pasos prácticos y espirituales para transformar las grietas de tu historia en un diseño indestructible
Lo que Dios une no lo separa el hombre.
Lee un fragmento del libro.
Presentamos para ti las primeras frases del libro, que te aproximen a esta grandiosa historia novelada de nuestros estimados Angel y Evelin.
CAPÍTULO 1: La mujer que cuenta la historia.
“Aunque la visión tardará aún por un tiempo… espérala, porque sin duda vendrá”.
Habacuc 2:3
La música subía desde la pista de baile y se mezclaba con la luz tibia del atardecer, respirando al ritmo de todos. Las guirnaldas encendidas temblaban apenas con la brisa del campo y, entre las mesas, cerca de doscientos invitados reían, inclinándose unos hacia otros, repitiendo historias, celebrando con esa alegría que suele olvidar el paso del tiempo. Era la boda de su hija Evangelina con Víctor y todo seguía su curso perfecto.
Los camareros se movían con destreza, las bandejas iban y venían, los vestidos rozaban la hierba con elegancia. Hasta el aire parecía haber aprendido a comportarse. En medio de la pista, Angel y Evelin bailaban con la soltura de los inviernos superados. Él la guiaba con la mano firme en su espalda; ella lo seguía con esa confianza vieja que se instala en la piel mucho antes de llegar a las palabras. Había pasado tantas veces antes, en prácticas espontáneas en casa, entre risas y muebles corridos.

